miércoles, 31 de marzo de 2010

Fotografías verdaderamente hermosas

Sebastião Salgado. Niño trabajando en la plantación de té de Mata. Ruanda, 1991. "Africa" Editorial Taschen

Los que hayan seguido los "Cuadernos del cazador" desde el inicio habrán advertido que Enrique Vila-Matas se cuela, de tanto en tanto, en las entradas del blog. Su "Dietario voluble" se ha convertido en un bálsamo al que recurrir una y otra vez, en una puerta abierta a un sinfín de referencias y creadores. En esta ocasión me gustaría mostrar un texto de Giorgio Agamben que hace referencia a las fotografías verdaderamente hermosas. Según el folósofo italiano en las mencionadas fotografías "... se cuela de rondón siempre una curiosa, honda exigencia: el sujeto o sujetos capturados en la foto exigen algo de nosotros... Para él, incluso si la persona fotografiada estuviera hoy del todo olvidada, incluso si su nombre estuviera borrado para siempre de la memoria de los hombres, incluso a pesar de todo eso -o, quizás, precisamente por todo ello-, esa persona, ese rostro exige su nombre, exige no ser olvidado."

1 comentario:

  1. Pues es cierto. en la que utilizas para ilustrar tu entrada, el personaje fotografiado parece estar esperando una reacción del observador. Su mueca, su mirada expectante, es la de un ¿Y qué...?

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